Tus ojos
deliciosos
en su bella
negrura.

Tus labios
infinitos:
de apasionantes
curvaturas.

Tus dedos
que se abrazan
a los míos.
Tu corazón
y mis suspiros.

El tiempo
se enredo en el
viento.
Y permanece
lo sublime.

Ahora duermo profundamente
y mis sueños piensan en ti.

Quizás
no despierte jamas,
quizás,
esto sea mi fin.
Entonces,
preciso la vida
si llega
este aroma de ti.

Carlos Banks

Anuncios

Creador de mundos imperecederos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: