Recuento de horas pasadas
el instante galopa veloz
mientras el profesor
de la Maestria
divaga en
su quehacer docente
con procesos,
revisiones de notas
y otras cavilaciones.

Traza data
en el lienzo blanco
frente a los alumnos,
ellos ven
variables cuantitativas
pero
yo solo veo
tu nombre.

El sol
sofoca a las aves.
Hay decenas en las copas
de los arboles.
No trinan, ni se mueven.

La clase termina
y la voz del profesor
me persigue
sordida, pertinaz,
insistente,
como si viajara
conmigo
en al auto.

La avenida George Washington
es mi ruta de escape
cerca de las cinco.

El salitre del mar
se cuela
por las ventanas
de mi Nissan color vino
y sube por mis fosas nasales
invitándome a caminar
por la arena tibia
del mar Caribe
y mojar mis pasos
mientras hablo
sobre renerodriguezsoriano
con los peces.

Ya no oigo
la voz del maestro
en mi cabeza.
Quizas
se la llevó
la ola en su vaivén vespertino.

Ahora los versos
del poeta me hacen compañía
mientras recuerdo a la POSPENELOPE
en la acuarela de la tarde,
o en la pagina de uno
de los poemas de Rene.

La radio vomita
puntos de vistas
sociopoliticos
sobre la realidad nacional.

Es un caos Santo Domingo.

Sus gobernantes
ya no tienen
ideales
y el pueblo se desahoga
llamando a los
programas de radio
ejerciendo su libertad
de expresion.

El sol insiste
en ser incesante.

Procedo a buscar canciones
no tradicionales y obviar
a esas voces a favor
y en contra del gobierno.

El mar me llama
como me llama tu recuerdo.
Como te llaman
mis pensamientos
en el trafico insoportable
en el malecón
de la ciudad.

Los autos no se mueven,
parecen una larga hilera
de peces fuera del mar,
ya fatigados.

Este afán de vida
y de sus instantes
que lo forman
me tienen exigido,
fatigado
e ironico.

Entonces
infiero la vida mia
solo
desde ti.
Me eres
insoslayable.

Solo pensarte
me devuelve
a la razón.

En un instante
la radio me propone
a Vicente Garcia
con su voz llana
parafraseándome:
nada me hace tanta falta como tú…
Llévame a la carretera,
que me lleva hasta tu casa,

Ya ves mi bien,
voy en camino,
en ruta hacia tu casa y
hacia ti,
con peces
y buses
e ideas sublimes
sobre ti…

Llegare en un instante,
con versos mios
y de renerodriguezsoriano
en los labios.

Y en mi mente:
tu y las
canciones
de Vicente:

nada me hace tanta falta como tú…

Carlos Banks

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